En Huellas de María, el bienestar y la seguridad de todos los perros que forman parte de nuestra familia es nuestra prioridad.
Por este motivo, la reserva o solicitud de estancia no implica automáticamente la aceptación del perro en nuestras instalaciones.
Primera visita y valoración
Antes de admitir a un nuevo perro, realizamos una visita de presentación y valoración acompañado por su propietario o tutor responsable.
Durante esta visita observamos su comportamiento, adaptación al entorno, interacción con nuestro equipo y, cuando sea apropiado y de forma controlada, su reacción ante otros perros.
Esta valoración nos permite determinar si Huellas de María es un entorno adecuado y seguro para él y para los demás perros alojados.
La decisión de admisión se toma siempre pensando en el bienestar colectivo.
Nos reservamos el derecho de admisión
Huellas de María se reserva el derecho de admisión de cualquier perro cuando existan motivos objetivos relacionados con su comportamiento, salud, seguridad, bienestar o convivencia.
Podremos rechazar o posponer el ingreso, entre otros casos, cuando el perro:
- Muestre conductas agresivas hacia otros perros o personas.
- Ataque, intente morder o presente comportamientos que puedan ocasionar lesiones.
- Presente una reactividad que el equipo considere incompatible con la convivencia segura dentro de las instalaciones.
- Muestre niveles de estrés, miedo o ansiedad que indiquen que la estancia podría perjudicar su bienestar.
- Presente signos de enfermedad, condiciones contagiosas o no cumpla los requisitos sanitarios establecidos.
- No disponga de la identificación o documentación sanitaria obligatoria.
- Requiera unas condiciones de manejo que Huellas de María no pueda garantizar de forma segura.
No realizamos esta valoración en función de la raza, tamaño o apariencia del perro, sino de su comportamiento, necesidades individuales y compatibilidad con nuestro entorno.
La seguridad de los perros que ya están con nosotros es prioritaria
No aceptaremos el ingreso de un perro que, durante su visita de valoración, ataque o represente un riesgo razonable para otro animal, una persona o para sí mismo.
Entendemos que un perro puede reaccionar de manera diferente ante situaciones nuevas. Rechazar una estancia no significa juzgar al animal ni a su familia.
Significa que tenemos la responsabilidad de proteger a los demás perros que sus familias han confiado a nuestro cuidado.
No pondremos en riesgo a un perro alojado en Huellas de María para intentar comprobar si otro perro finalmente consigue adaptarse.
Comportamientos que aparecen durante la estancia
La admisión inicial tampoco constituye una garantía permanente.
Si durante una estancia un perro desarrolla conductas agresivas, peligrosas o incompatibles con la convivencia segura, Huellas de María podrá separarlo inmediatamente del grupo y contactar con su propietario para solicitar su recogida anticipada, cuando las circunstancias así lo aconsejen.
En cualquier situación de riesgo, nuestro equipo podrá adoptar las medidas razonables necesarias para proteger al propio animal, al resto de perros y a las personas presentes.
Información que debe proporcionar la familia
El propietario o tutor deberá informar previamente y de forma veraz sobre cualquier antecedente relevante, incluyendo:
- Episodios anteriores de agresión o mordida.
- Reactividad hacia perros o personas.
- Problemas conocidos de socialización.
- Miedos o comportamientos particulares.
- Enfermedades, alergias o tratamientos médicos.
- Necesidades especiales de manejo.
Ocultar información relevante puede poner en riesgo al propio perro y a los demás animales.
Nuestro compromiso
Nuestra política se inspira en los principios de protección, bienestar, seguridad y tenencia responsable establecidos, entre otras normas, en la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, y en la Ley 2/2023, de 13 de marzo, de la Generalitat Valenciana, de Protección, Bienestar y Tenencia de animales de compañía.
La normativa valenciana establece expresamente la obligación de adoptar medidas para evitar que los animales puedan representar peligro, amenaza o daños para otros animales y exige a los establecimientos de alojamiento temporal vigilar su adaptación y evitar circunstancias de riesgo.
En Huellas de María, cuidar también significa saber cuándo decir que no.
Cada decisión de admisión se toma pensando en una sola prioridad: que todos los perros que están bajo nuestro cuidado puedan sentirse seguros, tranquilos, protegidos y queridos.
La admisión definitiva queda sujeta a la valoración individual realizada por el equipo de Huellas de María y al cumplimiento de estas condiciones, sin perjuicio de las responsabilidades que legalmente correspondan a cada parte.